En el sistema LCN se envían un promedio de 100 telegramas por segundo (en el segmento de bus LCN son incluso de 1.000 a 10.000). Esto significa una velocidad de transmisión de datos de 9600Bd (segmento LCN: 300kBd-2,5MBd). El uso de un conductor ya existente hace que se ahorre cobre, esto simplifica la instalación y permite que el sistema sea independiente de la posición de fase de los módulos.
LCN trabaja en la banda de base, los recursos habituales para una transmisión de frecuencia portadora (aislador o acoplador de fase, bloqueo, etc.) no son necesarios.

Para simplificar la instalación conforme a VDE, hay que ver al hilo de datos como un hilo convencional, aunque en función regular sólo tiene una tensión de cresta de ±30V. Los módulos están protegidos hasta 2kV contra tensiones más altas en la conexión de datos, por ejemplo, en caso de un error de instalación.
El hilo de datos se puede cablear libremente, una topología especial, p.e. la forma estrella, no es necesaria. La longitud máxima es de 1km y se puede extender con amplificadores intermedios. Es posible realizar acoplamientos de conductores de luz, por ejemplo entre subdistribuidores.
El alcance con conductores de fibra óptica es de 100m por circuito. Con conductores de fibra óptica de vidrio se pueden alcanzar 2km por circuito (opcional 5 km).
Los telegramas de datos LCN tienen una estructura flexible y pueden tener longitudes diferentes. A pesar de su alta eficiencia, ofrecen un gran margen para ampliaciones futuras.

En promedio, el nivel más bajo del Bus puede transmitir cerca de 100 telegramas por segundo. Un sistema anticolisión de varios niveles asegura, que aunque el Bus tenga una gran carga, se aproveche toda su capacidad.
El control de emisión está constituido por varios niveles, de esta manera LCN puede trabajar siempre perfectamente aun en lugares donde las interferencias son mayores a lo que la norma lo permite.
Los telegramas contienen, de manera compacta, mucha más información que en otros sistemas convencionales. Ellos describen íntegramente las funciones de un sensor o actuador. Así, por ejemplo, un comando dirigido a una lámpara contiene, no sólo la claridad deseada, sino también la velocidad con la que esta claridad debe ser alcanzada (rampa). Los temporizadores no necesitan ser programados previamente en el actuador, ya que cada telegrama contiene la información del tiempo. Un mismo actuador puede ejecutar diferentes comandos de tiempo- cada tecla le puede enviar comandos diferentes.
Todas estas características le dan al sistema íntegro una flexibilidad y robustez muy elevadas.
LCN trabaja en la banda de base, los recursos habituales para una transmisión de frecuencia portadora (aislador o acoplador de fase, bloqueo, etc.) no son necesarios.

Para simplificar la instalación conforme a VDE, hay que ver al hilo de datos como un hilo convencional, aunque en función regular sólo tiene una tensión de cresta de ±30V. Los módulos están protegidos hasta 2kV contra tensiones más altas en la conexión de datos, por ejemplo, en caso de un error de instalación.
El hilo de datos se puede cablear libremente, una topología especial, p.e. la forma estrella, no es necesaria. La longitud máxima es de 1km y se puede extender con amplificadores intermedios. Es posible realizar acoplamientos de conductores de luz, por ejemplo entre subdistribuidores.
El alcance con conductores de fibra óptica es de 100m por circuito. Con conductores de fibra óptica de vidrio se pueden alcanzar 2km por circuito (opcional 5 km).
Los telegramas de datos LCN tienen una estructura flexible y pueden tener longitudes diferentes. A pesar de su alta eficiencia, ofrecen un gran margen para ampliaciones futuras.

En promedio, el nivel más bajo del Bus puede transmitir cerca de 100 telegramas por segundo. Un sistema anticolisión de varios niveles asegura, que aunque el Bus tenga una gran carga, se aproveche toda su capacidad.
El control de emisión está constituido por varios niveles, de esta manera LCN puede trabajar siempre perfectamente aun en lugares donde las interferencias son mayores a lo que la norma lo permite.
Los telegramas contienen, de manera compacta, mucha más información que en otros sistemas convencionales. Ellos describen íntegramente las funciones de un sensor o actuador. Así, por ejemplo, un comando dirigido a una lámpara contiene, no sólo la claridad deseada, sino también la velocidad con la que esta claridad debe ser alcanzada (rampa). Los temporizadores no necesitan ser programados previamente en el actuador, ya que cada telegrama contiene la información del tiempo. Un mismo actuador puede ejecutar diferentes comandos de tiempo- cada tecla le puede enviar comandos diferentes.
Todas estas características le dan al sistema íntegro una flexibilidad y robustez muy elevadas.


